La Torre del Rey y el rey en su trono.

CUENTOS DE OROPESA DEL MAR     capitulo 1                                       Hubo un tiempo ya lejano, donde un avispado chaval recorría a diario el pueblo, llevando viandas a los vecinos que compraban en su tienda, tenía como compañero el Sol y de horizonte, esas olas que acarician la arena, en la playa de la Concha. Es cierto que cuando pasaba por La Torre del Rey soñaba  con ser importante y a veces en sus sueños, llegaba hasta el Castillo situado en la parte alta y allí  tomaba un bocadillo para descansar de sus caminatas, poco a poco se fue haciendo mayor y en cierto momento con la ayuda de un poderoso caballero fue ungido Rey del pueblo, sin más alforjas que la voluntad de mejorar, lo que el a diario veía  y aun siendo el pueblo pequeño, siempre había soñado en hacer algo importante. Un día varias personas se remolinaban alrededor de él y le felicitaban por haber conseguido subirse al trono.

Paso el tiempo y todo lo que el soñó en su momento le pareció fácil, no se esmeró en mejorar el pueblo ni recorrer sus dominios (eso sí, se dedicaba a viajar a lugares diferente con la aureola de Rey) ya, en su pueblo, solo le gustaba sacar el caballo, rodeado de cortesanos y en días festivos pasear pomposamente, pensaba que todo le era propicio y que se lo merecía.  No admitía críticas, solo recibía a sus fieles y llegando a tener fama de vengativo. Una noche de luna llena, en la Torre del Rey sonaron trompetas y el pueblo se sintió asustado, al día siguiente fueron hasta ella y observaron que desde lo más alto un trono se balanceaba y en un momento se cayó con gran estruendo hasta el suelo. Los vecinos vieron en eso una señal muy clara y decidieron salvar al pueblo y pensaron reunirse para CAMBIAR AL REY, así lo hicieron y desde ese día camina hacia los naranjos de la zona preguntándose… ¿qué me paso?

A %d blogueros les gusta esto: